Del bloqueo, la flotilla y demás…

Han sido al menos 10 personas las que han perdido la vida a bordo de la flota humanitaria que ha sido asaltada por el ejercito israelí. Este ha traspasado la frontera de Gaza y de rebote se ha saltado la que sería su ‘jurisdicción’.


Más o menos este ha sido el pie de página de muchas de las noticias que me he encontrado en los medios españoles que habitualmente frecuento. Pero no ha sido la única. Hay varias versiones de esta deleznable historia. Una serie de vídeos difundidos por el ministerio de asuntos exteriores israelí (@IsraelMFA) tratan de fortalecer esa versión en la que, y dando una vuelta de tuerca más que contundente, el atracador se convierte en atracado.
Yo, desde aquí, desde mi casa, soy incapaz de corroborar esta información, eso está claro, pero si se me permite la voy a poner muy en duda. Defenderse a base de lanzamientos de sillas, empujones y demás es a 10 muertes lo que un insulto a varias puñaladas por la espalda. No jodamos. El mero hecho de tratar de justificar una acción así, sean cuales fueren las motivaciones que llevaron hasta ella hace aún más deplorable el hecho en sí.


El concepto de ayuda humanitaria parece quedar descontextualizado para un país que, bajo la premisa retrógada e hipócrita que defiende la idea en la cual su pueblo era el amenazado, actúa de una manera brutal y descontrolada atentando contra todo aquello de lo que una persona no debería verse privada jamás. Los derechos humanos. Esos que te protegen y te amparan para, en disputas de este tipo, poder solucionar un conflicto de una manera no-cruenta.


Uno mira hacia la educación, hacia las costumbres, hacia las imposiciones de gobiernos o hacia la manipulación de la información por parte de los medios de comunicación buscando respuestas que desenmarañen todo este tipo de tramas en las que, por desgracia, los mayores perjudicados somos nosotros mismos. Y sin embargo no encuentra nada. Y sin embargo no dejan de suceder. ¿Qué clase de objetivos se pueden anteponer a la propia razón de vivir? Toda vida sirve, como mínimo, para vivirla.
Los medios de comunicación toman un rol vital en este tipo de situaciones. De ellos depende en gran medida la base de información necesaria para que cualquier persona, y en este caso en concreto personas a las que hemos dado la potestad de decidir, tome el camino correcto. Por ello, es frustrante encontrar todo tipo de versiones. Desde aquellas en las que, como es mi caso, se piensa que es un ataque brutal hacia el ‘yo’ hasta en las que se cree que existe justificación para el hecho en sí.


La gente se mueve, comenta y denuncia y sin embargo aquellos a los que en su momento por medio de nuestro voto les hemos otorgado nuestra voz callan, no denuncian de una forma vertical y contundente y se amparan en ambigüedades. Creo que lo primero necesario para solucionar un problema es detectarlo, ser consciente de él y por consiguiente, como en este caso, denunciarlo.
Si no se mojan los que deben hacerlo las que se hundirán serán todas aquellas fuerzas e ideas de gente con inquietudes positivas, unicamente motivados por la, y me jode decirlo, utópica idea de un mundo basado en el respeto.


Es de recibo decir que con todo eso las concentraciones en todo el mundo se han sucedido una tras otra. Estoy seguro que todas esas fuerzas son las que, como comentan en periodismo humano (http://periodismohumano.com/en-conflicto/rachel-corrie-sigue-navegando-rumbo-a-gaza.html @phumano), han hecho que el Rachel Carrie continúe su rumbo en un acto de rebeldía contra las irregularidades, las injusticias y todo ese tipo de cosas que tras conocer una historia como esta hacen que se olvide por momentos que existe una cosa llamada sentido común.


Supongo que, en ese barco, vamos todos.

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2 comentarios en “Del bloqueo, la flotilla y demás…

  1. *prefiero no opinar más sobre el tema porque yo también me siento incapaz de conocer la realidad al 100%… el juego de la información puede resultar más tramposo de lo que parece y culpar a los medios tampoco es la solución, porque como dices en twitter, las cosas se olvidan… soy periodista y es una de las cosas que más me joden que una noticia sea un boom y al día siguiente un nuevo boom deje a un lado al anterior… es pura mercancía. pero siento que después de leerte has aportado muchísimo. Yo soy pro análisis, si si sé que el rol es informar, pero si sólo se queda ahí, no queda nada. Hay que generar algún tipo de reflexión (aunque parezca mínima, siempre contribuye). Me gustó mucho leer un texto cargado de reflexión. En conclusión, era eso.

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    • Vaya, gracias por la parte que me toca. Respecto al papel del periodismo decir que en ningñun momento le hago responsable. Ni a él ni a los periodistas. Otra cosa sería hablar de editores o de los propios intereses de periódico y ahí, si se me permite, que me enfado, prefiero no meterme porque cuento con los dedos de una mano medios realmente imparciales no promovidos por el mero hecho de progresar económicamente.

      Pero igual que digo que no les hago responsables si me gusta resaltar su papel. La base para la empatía como yo me suelo decir es la educación, la humildad y la búsqueda de información. De información verdadera. De ahí que ese rol que teneis los que os dedicais a ello sea tan importante. Tanto lo que decís como lo que por defecto profesional y personalidad no os apetece callaros. Así que bravo por los que hagan las cosas así.

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