El escepticismo de lo relativo.

Por mi parte, no tengo la menor duda de que, a pesar de que sea normal esperar progresos en física, las doctrinas actuales acerca del mundo están en estos momentos más cerca de la verdad que cualquier otra. La ciencia nunca es enteramente cierta y muy a menudo es bastante falsa, pero tiene por lo general más posibilidades de ser cierta que las teorías no científicas. Por tanto es razonable aceptarla hipotéticamente.

-Bertrand Russell

Leo también en ‘Mas allá de las imposturas intelectuales’ lo siguiente:

Para ilustrar esto vamos a considerar un ejemplo que se sitúa a medio camino entre el conocimiento científico y el cotidiano: una investigación criminal. En algunos casos, ni siquiera el escéptico más acérrimo sería capaz, en la práctica, de dudar que se ha encontrado al culpable: la posesión del arma, las huellas dactilares, la prueba del ADN, documentos, el móvil del crimen, etcétera, apuntan a una misma persona. Sin embargo el camino que conduce a esos descubrimientos puede ser considerablemente complicado. El investigador tiene que tomar (relacionadas con las pistas que debe seguir o con los indicios que debe buscar) y aventurar deducciones provisionales en situaciones en las que carece totalmente de información. En casi todas las investigaciones es necesario deducir lo que no se ha observado (quién cometió el crimen) de lo observado. Y en ellas, como en la ciencia, unas deducciones son más racionales que otras. La investigación podría haber sido una chapuza, o la policía podría haber inventado los indicios. Pero no hay forma de decidir a priori, independientemente de las circunstancias, qué distingue una buena investigación de una mala, ni nadie puede garantizar por completo que una investigación determinada haya llegado al resultado correcto. Tampoco se puede escribir un tratado definitivo sobre La lógica de la investigación criminal. Sin embargo, y ésta es la clave de la cuestión, nadie duda de que, en algunas investigaciones (en las mejores), el resultado corresponde efectivamente con la realidad.